Podemos dejar el coche en la Ermita de San Pedro, a
unos minutos de la localidad de Bierge. Desde allí nos queda retroceder unos
100 metros hasta una pista que sale hacia nuestra izquierda, con marcas rojas y
blancas de GR. Atentos a las marcas rojas y blancas en forma de cruz, eso
significa que no es por ahí. Seguimos esas marcas hasta donde acaba la pista y continúa un
sendero en fuerte descenso, que nos lleva al río. Antes de llegar al río ya
veremos los puentes tibetanos que lo cruzan. El horario de la
aproximación es entre 15 y 30 minutos.
La dificultad está en los puentes, dos cortos
y uno de 30 metros. La parte
final tiene los peldaños muy seguidos y está muy equipado, con lo que no
representa ningún problema. En caso de hacerla con niños os recomiendo
llevar una cuerda de escalada y asegurar a los niños con ella, además de
con sus lazos de ferrata.
También es posible acceder desde la hospedería de Bierge, pudiendo dejar el
coche allí, que tal vez esté más seguro, aunque nosotros no tuvimos
ningún problema dejándolo en la ermita.