| Salimos de Bilbo a las 17,30
y 4 horas más tarde estábamos en Cordiñanes, donde
dormimos.
Nos pusimos en marcha a las 5 de la mañana y tardamos 2 horas algo pasadas hasta la base del corredor. Se puede hacer en menos, pero de noche nos liamos un poco. Total, menos mal que llegan por allí tres tíos de León y se ponen el equipo de batalla 100m más arriba de donde nosotros estábamos y siendo tan avispados, que para algo somos de Bilbao, se nos ocurre pensar que efectivamente estábamos un poco despistados, que uno de Bilbao no se pierde nunca, como mucho se despista por el monte un par de días. Para las 8 nos calzamos las botas de plástico, ya que subimos en zapatillas hasta la misma base, el resto del equipo, y empezamos a subir el corredor. La base estaba llena de bloques de nieve de aludes pero el riesgo de que volviera a caer algo era cero, no se veía nieve acumulada por arriba y la del suelo estaba bien pisada. A unos 200 m está el primer resalte que es un pedrusco de unos cuatro metros con una reunión y justo en el paso un fisurero, o algo así, que son bastante buenos. Este paso era muy bonito, como apenas había nieve en el paso había que hacer varios movimientos de piolets y crampones en roca hasta pillar la nieve de arriba y subirte y comprobar con inmensa alegría otra buena reunión arriba para asegurar al amigo (cuándo escalaremos con amigas, pero bueno, esa es otra pelea). A partir de aquí tiramos en ensamble con seguros intermedios, al principio un poco delicado porque la falta de nieve nos hacía casi meter los piolets en tierra pero luego se tumbaba bastante y es correr. La roca de los lados del corredor es muy buena con fisuras que dejan meter clavos y cacharros en casi todos los sitios, nada que ver con la roca de Telera de la que siempre parece que no encuentras ningún sitio bueno de verdad donde asegurar. Pues seguimos subiendo, se hace más largo que la puñeta pero el corredor es precioso, de esos de libro. Íbamos todo el tiempo pensando en el famoso bloque empotrado y a ver en que condiciones lo íbamos a encontrar, mientras, también había un resalte cortito de 2m que salía bien, ¡claro como este yo lo hice de segundo me pareció tirado!. Resulta que el bloque no era tan fiero como lo pintaban, se pasaba por debajo en una zona muy bonita y la salida del bloque es como salir de un agujero de nieve, pedazo de foto que me sacó José Luis. A ver como sale. Dicen que con mucha nieve el bloque se pasa por arriba pero yo ni me lo imagino porque el bloque tenia unos 10m y el pedrusco era aparentemente liso; miedo me da si llega a haber 2 metros de nieve más y no existe el agujero. Se sigue subiendo y se pasa por una cueva, donde tres montañeros paisanos nuestros pasaron el año pasado una noche memorable, y se suponía que esa era la señal de que tan solo faltaban 50 metritos para la salida, pero QUE METROS MÁS CAROS. En la reseña que yo tenía no se comentaba lo del resalte de salida. Metimos un clavo bueno para la reunión y en el paso hice un triángulo entre un cordino que salía de no se donde y un friend enorme, de esos que solo a un tipo como José Luis se le ocurre comprar, todavía le estoy dando las gracias por traerlo. Este paso era el más duro de todos, y eso que no aparecía en las reseñas, pero se podía sacar haciendo un poco de oposición con el cuerpo y metiendo los piolets arriba. Luego un pequeño paso de hielo donde metimos el único tornillo de hielo de los 5 que llevábamos y ya estamos fuera (creo que tardamos casi 8 horas, pero eso no se lo cuentes a nadie, ni tampoco que no subimos los últimos 100 m hasta la cumbre que se suben sin cuerda y se tarda 1/2 hora en subir y volver al mismo sitio sin mochilas). El descenso se hace saliendo hacia la derecha por unas rampas fáciles hasta buscar la base del corredor de nuevo, Desde arriba hasta Cordiñanes hay que echarle unas 3 horas. |
| Este correo lo ha mandado un escalador vitoriano:
De: "Imanol Marrodán" <marrodan@jazzfree.com>
Queridos colegas Atxartalaris.
Bueno esta segunda vez, decididos a salir en el día, fuimos sin saco y que nos pasó? Pues que esta vez tuvimos que pasar la noche, esta vez sin pegar ojo, en el mismo sitio que la vez anterior, pero en un memorable Mortaj de los que el castañetear de dientes se llega a convertir en un sonido insoportable y te duele hasta la mandíbula. Finalmente la tercera vez que fluí empezamos a subir desde Cordiñanes
a las 3 de la mañana, esta vez para asegurarnos de una vez de hacerlo
en el día.
Yo, que ya no estaba tan en forma como antes, me sentaba para que no me doliesen los pies. Estaba hasta los cojones de andar: Llegamos a la una de la madrugada. ¡¡¡Llevábamos 22 horas sin descanso de movida!!! El Friero es un maravilloso corredor que no presenta grandes dificultades técnicas. El problema fundamental es que es una tapia que tiene mil metros aparte de la aproximación y el descenso. Son muchos metros de desnivel. Comentaros que yo siempre he pillado el gran bloque abierto para poder pasar por debajo. Me da la impresión de que solo esta taponado en contadísimas excepciones y probablemente si se tapona, es por algún alud. No quiero imaginarme lo que puede ser el tema si te toca la china de tenerlo taponado. Tiene pinta de ser muy cabrón. IMANOL MARRODAN |