Equipada con químicos, en algunos sitios hay aleje entre
ellos, pero si andas bien por el V+ no tendrás problemas. Si vas justo,
puedes llevar unos pocos fisureros o friends y acortar distancias, pero no
son muy necesarios.
Las reuniones son siempre en amplias repisas, sobre todo
la segunda reunión, que es una terraza que tendremos que seguir hacia
nuestra derecha casi hasta su final. Para llegar a Ogoño hay que ir al cementerio de
Elantxobe (Elanchove), pueblo costero y que merece la
pena visitar. Desde el cementerio sale una pista hormigonada, de
bastante
inclinación, que nos lleva a las cercanías del acantilado.
Donde se corta la
pista, se puede dejar el coche, con cuidado de no
impedir el paso al resto de usuarios de la pista.
Para llegar a la vía, nos aproximamos al inicio de la
pared rocosa, siguiendo el bosque, pendiente abajo, pegados a la pared.
Encontraremos un rapel de unos pocos metros con un clavo viejo, que conviene reforzar con
un lazo. Luego un destrepe raro, tipo caos de barranco. Y seguir la huella pegados a la pared, hasta
coger una cornisa que se adentra
en el acantilado, con un estrechamiento que da ambiente a la
aproximación. Al final de la cornisa veremos los químicos que
protegen la fisura de entrada a la vía.
Ya sólo nos quedan cuatro largos para salir
por arriba, disfrutando durante la escalada del entorno que
nos rodea, uno de los más bonitos de la provincia. El
ruido del mar
a nuestros pies nos acompañará
durante toda la escalada.
Vídeo
Croquis
En Ogoño está prohibido escalar de marzo a septiembre
ambos inclusive, así que respetarlo.