No actualizaré mas esta sección porque es una cantidad ingente la de accidentes que hay, y al final terminaré obsesionado. Mejor disfrutar de la cara amable de la montaña.
Bajo las montañas viven dragones sagrados. Dirígete a ellos con corrección y te contarán lo que saben. Hazles una pregunta errónea y te abrasarán.
A todos nos gusta la montaña, la escalada. Es sinónimo de pasarlo bien, estar con los amigos, disfrutar, y como no, superar nuestros miedos y lograr esa escalada tan deseada, esa pared, ese corredor, que tantas noches hemos soñado.
No se puede explicar lo que se
siente cuando se ve amanecer desde la pared, desde la cima, a parte de ganas de
ir bajando. Mirar a lo
lejos y ver sólo montañas, naturaleza en estado puro, salvaje.
En la cima, un trozo de chocolate se convierte en un exquisito manjar,
y el agua, eso que tanto se malgasta, se convierte en un tesoro.
Todo muy bonito, pero a su vez peligroso. Todo ello puede convertirse en una mala noticia, en un amigo menos con el que salir al monte. Por ello no debemos olvidar que la montaña también encierra peligros, y si no andamos con cuidado, es posible que no podamos volver a disfrutar de las satisfacciones que da el superar una vía, el llegar a una cima.
Bueno; no hay que ser tan alarmista, pero no cuesta nada andar con cuidado. Tus amigos y familiares seguro que lo agradecen. Y tú, podrás seguir haciendo lo que más te gusta, escalar.
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| Enlace al miedo. Accidentes |
De: David Casado <davidiq@gmail.com> Fecha: 28-agosto-2007
Hola.
Te quería comentar otra historia del Gri-Gri.
El caso es que en el chorro, en Málaga estaba escalando una vía de primero. Nada más chapar a unos 25 o 30 metros del suelo me caigo sin avisar, una caída sin importancia. Debido al mal uso del GriGri y a la poca atención mi compañero piensa que le estoy pidiendo cuerda y el iluminado desbloquea el GriGri. Total, efecto polea, 15 metros de caída hasta que paré, un choque contra una repisa, amago de infarto, posterior intento de asesinato,… al final hubo mucha suerte y solo acabé con unos cuantos moratones y un tobillo vendado y sin poder tocar el suelo 10 días. Mucha suerte.
Supongo que será una historia más. Sigo usando el GriGri o el reverso. Estoy me ha marcado en que no confío en cualquiera para asegurar y he ganado un poco de miedo a la altura. Sigo escalando, cada día me gusta más.
Un saludo.
De: "Miguel Iglesias" <elespigado@hotmail.com>
Fecha: Sun, 05 Jun 2005 23:16:47 +0200
Puede parecer sorprendente que a alguien se le ocurra
escalar colocado, y sin embargo es algo corriente en
las escuelas de escalada deportiva. Quien todavía no
haya olido el denso aroma del hachís a pie de vía no
tardará en hacerlo. Supongo que la generalización de
este deporte en los núcleos urbanos también implica
nuevas formas de vivir esta experiencia, como, por
ejemplo, fumar porros entre pegue y pegue. Esto es
una atrocidad, pero a nadie le debería sorprender,
porque también es una atrocidad conducir borracho y
cualquiera sabe la cantidad de borrachos que conducen
cada fin de semana. Incluso los argumentos son
coincidentes: "yo controlo", "lo he hecho millones de
veces", "me conozco el camino como la palma de mi mano".
No hablo de oídas: estoy hablando de mis amigos.
Espero que la siguiente historia sirva para que nadie
cometa el mismo error. Era un bonito día de primavera.
Escalábamos en nuestro hábitat natural, una peñita
llamada El Guijo, a unos 40 kilómetros de Salamanca,
y todo indicaba que íbamos a pasar un relajante sábado
de escalada. Cuento esto porque es precisamente esa
sensación de familiaridad y conocimiento trillado del
medio lo que puede llevarnos a cometer errores garrafales.
Escalábamos placas de adherencia que conocíamos de
memoria, y el ambiente general era de risas, nada
exigente. Así que no es raro que dos de los cuatro
que íbamos, de vez en cuando se fumaran un buen porro
de hachis. A mí no me parecía bien, pero ¡Qué caso me
iban a hacer!. Uno de ellos (lo llamaremos Jaimito)
trabaja en albañilería de verticales, y cada día se
pasea por tejados sin asegurar, en semejantes condiciones
psicotrópicas, además de ser un escalador más
experimentado que yo. El otro (lo llamaremos Pablito)
también es un escalador experimentado, y por lo demás
fuma porros como quien fuma tabaco, es decir, en
toda circunstancia y desde que se levanta hasta que se
acuesta. Si alguien cree que mis amigos son excepcionales,
que se vaya quitando esa idea de la cabeza: hay un
montón de gente de mi edad que vive igual.
El caso es que Jaimito se puso a escalar mientras Pablito
le aseguraba con una vieja placa de freno. No hubo
ningún problema, hasta que Jaimito llegó al descuelgue
y comenzó a bajar. Entonces, Pablito, simplemente liberó
la cuerda y dejó que Jaimito cayera en caída libre unos
quince metros. Jaimito, en un alarde de reflejos que no
se me olvidará en la vida, comenzó a correr de espaldas
por la placa a toda velocidad, hasta que los gatos le
salieron volando de los pies de pura fricción y perdió
el control sobre su propia caída. Cuando por fin Pablito
se decidió a cerrar la mano sobre la cuerda, a Jaimito
le quedaban cuatro metros para estrellarse.
Afortunadamente, gracias a sus reflejos, Jaimito había
conseguido desvíar la trayectoria vertical y no
chocarse contra una repisa, antes de continuar su caída,
ya descontrolada. Jaimito fue descendido hasta el suelo,
donde se quedó tumbado, con la mirada perdida y cara
de susto. Luego se levantó y se fue a dar un paseo,
sin hablar con nadie. "Lo hubiera matado allí mismo", nos
dijo después. Nosotros mientras mirábamos a Pablito,
completamente estupefactos, y Pablito nos miraba con
una sonrisa como si nada hubiera ocurrido. Pensé que
preferiría hacer una rapelada a saltos largos, nos dijo.
Nosotros no podíamos creerlo: simplemente, era mentira.
Había dejado correr la cuerda y punto. Es cierto que
detuvo la caída antes del momento fatal, pero Jaimito
no se estrelló contra una repisa solo porque fue capaz
de desviar su trayectoria en diagonal. Aquel día
decidimos no escalar más. Cuando bajábamos hacia los
coches, Pablito se tropezó y se abrió una rodilla
contra las rocas. Acabamos en el hospital: dos semanas
de baja.
Lo más curioso de todo, es la lectura que Pablito y
Jaimito hicieron del asunto. Según Jaimito, el único
problema es que Pablito era un patán y se le iba mucho
la olla. El hecho de que se hubiera fumado seis porros
antes parecía no tener nada que ver. Claro, sobra
decir que Jaimito se los había fumado con él. Pablito
llegó a decirme que se había planteado volver a escalar,
después de las duras críticas que le hizo la gente.
Yo pensé ¿Y no te planteas dejar de fumar porros,
hombre, aunque sea mientras escalas? Pero ni a Jaimito
ni a Pablito se les pasa eso por la cabeza, porque están
convencidos de que los porros no les afectan.
Moraleja: si tu gente también le da a los porros
mientras escala, mucho ojo.
O a lo mejor el próximo Pablito no detiene tu caída.
Moraleja: Si estas asegurando, en otras cosas no andes pensando.
Curiosamente al día siguiente veo como un colega da a gritos las
instrucciones a su pareja (primera vez que escalaba) desde la cadena
de una
vía de 25 mts. para que lo descuelgue.
!Ojo con el GRI-GRI!
Por si alguien puede aprender algo...
Garmo 31-03-2001
Se aproximaba un buen fin de semana, jueves noche llamamos al
ref.,
miramos boletines de aludes, parece que ha bajado y que está
bien...VAMONOS!!! Viernes noche llegamos al Balneario de Panticosa
a
dormir, mucho viento...
Nos disponemos a salir el sab. hacia las 8.30 (tarde ya). "Al
Garmo
no, que ya le pega mucho sol". Al salir uno dice "vamos a pasar por
el
refu para ver la nueva previsión" pero, ¿cómo íbamos a perder 10 min. si
ya íbamos un poco tarde...? Vemos que la gente que había iba hacia
allí... pues nada al Garmo que vamos todos!
Empezamos a subir...y continuamos bastante rápido, yo quería parar,
pero os aseguro, que en todo el camino de subida no vi ni un hueco
mas o
menos "seguro". Llegamos a la última pala de la cumbre, muy
venteada.
Ponemos cuchillas, subimos un poco, no lo vemos claro, y nos ponemos
los
crampones y las tablas en la mochila (menos mal que no dejamos las
tablas en mitad de la pala, como a veces se hace...). Por fin en la
cumbre !, con un poco de arista, pero un final precioso...Hablamos
arriba de
la bajada, en total unos 8, "ahora con cuidado y de uno en uno...",
"si,
si...", y de repente MIRA! mira..! A unos 150 m. de la cumbre vemos
como se
hace un corte y se cae toda la pala como a cámara
lenta hacia abajo. Llamamos rápido, nos ponemos las tablas,
y asi
empezaba un largo día.
Llegamos al collado, unas 7 personas bajo la nieve, de las cuales
5
estaban ya con la cabeza afuera. Rápido se buscan a las otras
2... Bien
ya estamos todos..., pero sólo 3 llevábamos pala y aunque muchos
ya
conoceréis esta experiencia, sacar a alguien sin pala es mucho mas
complicado. Les vamos sacando poco a poco..."que suerte parece que
ya
estamos todos..."
Continuamos bajando, (no éramos conscientes de todo lo que nos
quedaba...), el alud impresionante, seguía y seguía... unos 800 m.
de
desnivel. Bajamos por encima por si veíamos a alguien mas, y de repente
vemos a otras 2 personas buscando... a las cuales nos unimos a
ayudar...agotados seguimos buscando... y por fin llega la Guardia
Civil!!...Mas ayuda..., perros...sondas... !!!
Con esto no quiero dramatizar ninguna situación, pero si animarnos
todos a llevar siempre como mínimo el arva y "la pala", con
lo cual
facilitaríamos enormemente las tareas de búsqueda.
Creéis que vale la pena la exposición de unas 30 personas
montañeros,
guardia civil, militares... buscando 5 horas, introduciendo las sondas...,
(que es como buscar "una aguja en un pajar"), que de vez en cuando decían
"que viene otra avalancha..."!! y había que salir corriendo... ?
por no llevar un ARVA..¿? No vale nuestra vida
y la de los otros mas
de 40.000 pts...¿? (No hace milagros, pero se facilitan las
tareas...)
Todos intentamos ser prudentes, mirar y mirar, pero de
vez en cuando
se comete algún error, y la montaña nos sorprende. (Nuestro
error fue no
mirar por la mañana, porque el riesgo cambió y había subido a 4 el viernes).
Mira ya se lo del accidente, por lo que se ve estaban haciendo una vía de
V/A3+ en la roca dels Arcs, el nombre es algo de monos, pero no me
he
quedado con el nombre.
Bueno pues ya se disponían a descender y tenían montado un rapel de
50
metros, es decir con una cuerda de 100 m. El primero en descender montó
una
placa y bajo unos 5 metros hasta que su compañero empezó a notar
como la
cuerda se deslizaba a toda leche por la anilla de la reunión, el intento
sujetar las dos cuerdas pero le fue imposible (se quemo las manos) y
su
compañero bajó hasta abajo.
No se sabe muy bien lo que ocurrió pero parece que se las cuerdas no
estaban
igualadas, aunque te puede pasar a los 30, 40 metros pero a 5 metros
de la
reunión(?).
O igual monto mal la plaqueta(?).
Nota de Todo escalada: es imposible colocar una cuerda de rapel con
95 m. a un lado y 5 en el otro, porque el peso de la misma, por el lado de los 95m haría que la cuerda
se deslizara hacia ese lado. ¿no?
Subir
El fallo por puro despiste que te cuento a continuación no me ocurrió a
mi, sino a un buen amigo mío, pero le puede ocurrir a cualquiera. Igual
contándolo evitamos algún accidente.
El tipo estaba escalando una clásica de la Hermana Grande en solo,
se
auto aseguraba, y al llegar a la reunión fijaba la cuerda y rapelaba
con
el grigri. El caso es que cuando fijas la cuerda del nudo que has hecho
te salen dos cabos, el que le iba a la reunión anterior y otro mas
corto
(lo que sobra de cuerda), y este coloco el grigri en el cabo corto,
y se
dio cuenta cuando el esparadrapo de la punta de la cuerda hizo que
esta no
se escapara del grigri...y esto en la 4º reunión. Pero lo jodido
es que
al tiempo le volvió a pasar lo mismo, casi en el mismo sitio, también
sin consecuencias.
Subir
Pues yo llevo dos años sin hacerme el espolón del Lunático del Galvez, siempre hemos sabido que si te caías para llegar a la tercera chapa picabas suelo y en la salida también te juegas los pies contra el espolón, pero subíamos, lo que ocurre es que uno se hace mayor y no me apetece hacerme un esguince y estar 16 días mas la recuperación sin trepar. A veces evitar la otra cara de la montaña es simplemente un cálculo a ojo. Pato
Este domingo he estado trepando en la Pedriza, en un risco conocido
como las Placas del Halcón. No ha pasado nada grave, pero la lista de errores que cometía la gente ha sido interminable.
Dos cordadas montando reuniones en medio de un largo y colgando sobre una sola chapa, el 90% de los que había allí
haciendo vías de varios largos sin chapa., asegurando con el ocho rápido, mosquetoneando incorrectamente las cintas, descolgándose
a través de un cordino, deshidratados y sin una gota de agua, la mayoría sin croquis y preguntando con malas maneras
sobre grados y vías, intentando usar nuestra propia cuerda para que ellos también bajasen con sus novias... En fin, un circo
lamentable, que de cuando en cuando se traduce en accidentes
tontos y sufrimiento innecesario ¿Qué opináis?
El otro día en los acantilados de Suevos
(A Coruña) cuando me disponía a
chapar en el segundo anclaje me bloqueé y advertí a mí
compañero que iba a volar.
Esto lo alerto para colocarse lo mejor posible. El segundo anclaje lo
tenía a la altura
de los ojos y aún así no fui capaz de chapar. La distancia
de la primera chapa a la
segunda era de más de dos metros y la posibilidad de llegar
al suelo estaba cerca.
El caso es que se produjo el vuelo pero con la mala suerte de voltear.
Al final mí
cabeza quedo a unos 30 centímetros del suelo. Es de estos momentos
que te
preguntas por qué no uso más el casco. La verdad es que
el peor parado fue mí
compañero al que le pegué con un muslo en toda la cara
y la montura de las gafas
que lleva puestas normalmente le hicieron un poco de daño. Todavía
no sé por qué
se produjo el volteo. Puedes ayudarme a saber cuales han podido ser
las causas
del volteo pues la verdad prefiero que no se vuelva a repetir.
Habíamos escalado el Espolón de Ziordia,
en la muga entre Alaba y Navarra. La bajada se podía hacer de varias formas, unos 8 rápeles de 30 metros, que nos
parecía mucho rapel, una pateada por terreno con mucha vegetación y luego un buen trozo de pista
de cantera llena de polvo y de fuerte inclinación, que nos parecía muy largo, o acortar haciendo
un rapel de unos cintajos y un destrepe para salir al último trozo de camino de las canteras.
Decidimos rapelar de los cintajos y destrepar. La
roca se veía algo descompuesta, y lo sabía de otras veces que había bajado por ahí. Era
fácil que caería
una piedra.
Aún así bajábamos uno justo
encima del otro, en la misma vertical. En un momento dado Aitor
rozó una laja de gran tamaño, que se desprendió
y tras caer unos 3 metros por la pared me
golpeó el brazo izquierdo. Debido a eso, dos semanas después,
tengo el brazo izquierdo dolorido
y magullado, pero ¿qué hubiese pasado si me arranca de
la pared? ¿Y si me da en la cabeza? El
casco, como ya había acabado la vía, colgaba del arnés.
El fin de semana tuvimos un pequeño
percance en Chanteiro (Galicia). Pili cayó desde
una distancia de unos nueve metros al suelo. Yo la aseguraba, estaba
en la
tercera chapa y se disponía a chapar. Ya había recuperado
dos veces cuerda para
chapar cuando le resbalo una mano o un pie (la verdad es que no está
muy segura)
y cayó hasta el suelo. No le ha pasado gran cosa para la caída que fue. Cayó de
pie y después en el lado derecho. No fue una caída de
golpe y al caer encima de
la cuerda también le amortiguo. Al final un golpe en el codo
y ahora se resiente
también de una muñeca.
La verdad es que nosotros fuimos imprudentes,
al no ver que estando cerca
de la tercera chapa si caías llegabas al suelo
Ocurrió que cuando estaba un compañero descolgando a otro, ya cerca del suelo, se terminó la cuerda y se le salió del ocho, la suerte fue que cayó bien y desde poca altura, por lo que sólo se hizo unos rasguños. Precisamente en este sector las vías son de algo más de 30 m. Solemos llevar cuerdas de 65 m. y sabiendo esto debemos de atar la cuerda para evitar que se salga del ocho, o llevar más cuidado sabiendo que la cuerda no llega bien. En fin, todo quedó en un sustillo, menos mal.
Hola. Os felicito por la idea de "la otra cara". En Estados Unidos se
edita
todos los años un pequeño libro sobre todos los accidentes
ocurridos en
Norteamérica y los detalles que los provocaron.
Hace algunos años tuve la desgracia de ver cómo un escalador
se mataba por
no llevar casco. Evidentemente todos quedamos muy impresionados y nos
prometimos usarlo siempre, pero al cabo de muy pocos meses algunos
de los
presentes prescindieron del casco al ver la sonrisa burlona de otros
escaladores. ¿Tan poco vale nuestra vida?
Tino Núñez (Madrid)
Hola, he estado leyendo tu página, yo no escalo pero practico
el montañismo desde hace
muchos años.
Precisamente, hace 15 días en el glaciar del Aneto, que no tiene
ninguna dificultad, pegue un
resbalón y al intentar pararme me gire la rodilla y me rompí los ligamentos, así que ahora estoy
en dique seco y me gusta navegar por la red para ver fotos de montañas.
Hay que extremar al máximo las precauciones, y aunque parezca
fácil poner todos los sentidos
en la montaña.
Espero que nos encontremos algún día en alguna montaña.
Adéu
Sergi Fornasari (Barcelona)
Hola!!!
Mira, estaba leyendo el texto " la otra cara de la montaña"
y al ver que
no estaba acabado he pensado que tenia que explicarte un par de
cosillas.
Hará ya tres años un compañero murió en
la cresta de Alba (15
Gendarmes), era un tío con gran experiencia en el mundillo,
se le
desprendió la roca donde había montado la instalación,
a los pocos meses
otro compañero murió en la Pica de Estats, a el también
se le rompió la
piedra que tenia en la mano y murió. Yo, este verano me rompí
el pie en
la cresta de Salenques, se me desprendió un bloque inmenso (jamás
pensé
que algo tan grande se pudiese romper), podía haber muerto pero
tuve
suerte y me pude agarrar a un saliente...
Todo esto te lo explico para que hagas constar en el artículo
(si
quieres) que por mucho grado que tenga uno, por muy bien que este de
forma, por mucho material que tenga, y por muchísima experiencia
en la
espalda, la montaña le puede pasar una mala jugada, un
pequeño error o
simplemente mala suerte y puede ser el final.
Aún y así la montaña es preciosa, da grandes sensaciones,
grandes
momentos, en resumen, es maravillosa, y pienso que vale la pena
"arriesgar", ¿que seria la vida sin esas sensaciones?
Bueno, te dejo que te he pegado un rollo considerable, espero que te
sirva de algo.
Sergio.
Accidentes:
(De muchos no me entero, otros no los pongo, y la lista se hace larga)
Un niño se precipita 12 metros al
vacío.
Fallece
Godefroy Perroux,
cascadista francés.
Fallecen
dos escaladores en el Naranjo
Javi se mata en Montserrat
Montañero herido y perdido
en el Gorbea tres días
Guardia Civil de Montaña, datos estadísticos.
Fallece Patrick Berhault
Enero marzo 2005, tres muertos escalando
en hielo.
Se mata en un rapel
Junio 2005, 5 en menos de un mes, en
Pirineos, Picos y Navarra.
Julio
2005. 2 catalanes en la Integral de Peuterey.
"Apren dels errors dels altres, ja que en aquesta vida no tindràs temps per a cometre'ls tots tu"