Es un llamativo espolón
que se ve junto a las canteras de Ziordia, de unos 230 m. de recorrido,
y al que se
llega fácilmente en coche. Entraremos en las canteras y aparcaremos justo
debajo del espolón.
La entrada
a la vía es evidente, son los únicos parabolts que verás,
en una placa dificililla para hacer en libre. Durante toda la vía
iremos encontrando parabolt, algunos con anilla para poder rapelar con
cuerda simple de 60 m. Las reuniones están bien equipadas, igual
que los largos.
La
parte más bonita es la segunda, con cierta verticalidad, y donde
a falta de grado buenos son los seguros para tirar de ellos. La primera
parte tumba mucho, pero aún así resulta agradable su escalada,
con una difícil placa para entrar si queremos pasar en libre.
Descensos:
Se puede rapelar la vía, unos ocho rápeles con cuerda simple
de 60 m. También se puede andar hacia la derecha según salimos de
la vía, y llegar hasta la cantera, bajando por la pista de la cantera.
Otra alternativa a la bajada es, según vamos andando hacia las canteras,
ya cerca de ellas, encontrar unos lazos que nos permiten rapelar y luego
mediante un destrepe, algo delicado, con mucha maleza y piedra suelta,
alcanzar la pista de la cantera (no lo recomiendo).
El más seguro es el andar hasta las canteras, pero nos llevará
un rato. Rapelar la vía es un coñazo, sin duda, y también nos llevará un buen rato. Y hacer el rapel más el destrepe
puede ser peligroso, aparte de tener que encontrar el tingladillo para
rapelar.
Cómo
llegar: Por la autovía que une Pamplona y Vitoria, en el límite
entre Navarra y Álava, coger la salida para el pueblo de Ziordia, y una
vez en el pueblo (100m desde la autovía) dirigirnos a las canteras.
Hay unos 2 minutos de la autovía a la base del espolón. En caso de ser festivo y encontrar el acceso
a la cantera cerrado se puede esquivar la barrera entrando desde el pueblo. La siguiente población dirección Vitoria es Egino
(Eguino), con una
escuela de escalada que merece la pena visitar, por su equipamiento, calidad
de la roca y entorno. En ella está la cueva de la Leze, bonito descenso
de río subterráneo. Para ello necesitaremos iluminación y neopreno.